El
referéndum sobre la OTAN
CARTAS
AL DIRECTOR
Ramón
Tamames
Le
escribo esta carta en mi calidad de presidente de la Mesa por el Referéndum
sobre la OTAN para contribuir a lo que debe ser la expresión de un reconocimiento
público a EL PAIS, por la transparencia de su encuesta sobre la OTAN cuyos
resultados se publicaron el pasado domingo 3 de noviembre.
Creo
interpretar el sentir de todos los muchos participantes del movimiento de las
Mesas por el Referéndum de toda España al poner de relieve la circunstancia de
que el diario EL PAIS se sitúa, en su editorial de la misma fecha citada, en la
postura cívica que desde las Mesas por el Referéndum venimos defendiendo desde
el momento de nuestra propia autoformación el 26 de julio de 19 84, es decir:
1º
La ineludible obligación del Gobierno de convocar un referéndum prometido en la
campaña electoral de 1982, el cual, con toda una serie de medidas de ambigüedad
calculada, ha venido demorándose hasta ahora.
2º
Exigencia de que la pregunta al pueblo en el referéndum sea absolutamente clara
y referida exclusivamente a la cuestión; con base en el propio texto de la
promesa electoral del PSOE, la Mesa por el Referéndum ha planteado cuál podría
ser, a su juicio, el texto de esa pregunta: "¿Quiere usted que España
pertenezca a la OTAN?".
3º
El carácter vinculante del resultado del referéndum, de modo que el propio
Gobierno convocante acate la decisión mayoritaria de las urnas y proceda de
inmediato a hacer operativo lo que el pueblo desee (que, según la encuesta
publicada en EL PAIS, sería la salida de la OTAN).Ahora que nos encontramos
ante una especie de fraglipismo en formación, en cuyo contexto Fraga y Felipe
González parecen estar negociando para ir en coalición al referéndum y a casi
todo lo demás, resulta bastante revelador que, en contra de las presunciones de
Alfonso Guerra en su conferencia secreta a los militantes, de hace ya bastantes
meses, los ciudadanos partidarios de que España continúe en la OTAN se
mantengan prácticamente estancados entre un 18 y 19% en nada menos que cuatro
años; en tanto que casi la mitad son favorables a la salida del bloque militar
que hegemoniza Estados Unidos.
Esperemos
que la ceremonia de la confusión iniciada en la entrevista de Fraga y Felipe González
el 3 de octubre, y continuada en la del 4 de noviembre, no acabe en el debate
sobre política exterior de diciembre en una especie de operación macabra, por
lo que pueda suponer de desprecio del pueblo y de definitiva configuración de
la cúpula cargoadicta, en un Partido Sincrético de la OTAN y el Establishment
(PSOE). –
La
OTAN y la soberanía nacional
RAMON
TAMAMES 27 MAY 1985
El
autor explica en este artículo su tesis de que la celebración del referéndum
sobre la permanencia de España en la OTAN es la piedra de toque de la actual
política española, por cuanto afecta directamente a la soberanía nacional.
En
las últimas semanas, el tema del referéndum sobre la OTAN ha venido ocupando un
espacio importante en los medios de comunicación social. Es cierto que el país
está acosado por toda una serie de problemas, como son el paro, el declive en
el crecimiento económico, las cuestiones pendientes de la reconversión
industrial y tantos temas como igualmente se están discutiendo sobre sociedad
civil, libertades públicas y participación ciudadana. Sin embargo, el
referéndum mantiene viva la atención de los españoles sencillamente porque se
trata de una cuestión básica de soberanía nacional, como demuestran las en
cuestas que se van sucediendo, una a una, y que vienen a corroborar que la
inmensa mayoría de la ciudadanía española (entre un 75% y un 80% de los
consultados) quieren que se celebre el referéndum para decidir sobre si hemos
de permanecer o no en un bloque militar.En lo que sigue se ofrecen una serie de
reflexiones -sin pretensión de decálogo- que hacemos en las mesas por el
referéndum.
1.
En su reciente viaje a Estocolmo, el señor González Márquez manifestó que el
referéndum sobre la OTAN sólo tendrá carácter vinculante si a él concurre por
lo menos la mayoría absoluta del censo electoral. Al margen de que ya desde
ahora puede hacerse la previsión de que habrá una afluencia sobradamente
mayoritaria del pueblo español, no puede por menos de subrayarse que la actitud
del presiden te del Gobierno significa la vulneración del programa electoral
del PSOE, puesto que lo prometido en 1982 fue que el pueblo español decidiría
sobre su pertenencia a la OTAN, sin más condicionamientos.
2.
Por otra parte, con sus declaraciones, el presidente del Gobierno, deliberadamente,
hace una interpretación incorrecta de la Constitución. Podría pensarse que
intenta confundir a la opinión pública, pues ni el artículo 92 de la ley de
leyes -que establece las bases del referéndum-, ni en la ley orgánica 2/1980
sobre "regulación de las distintas modalidades del referéndum" se
menciona ninguna clase de restricciones a los posibles efectos del resultado en
base al número de votantes que pueda haber.
3.
Con las declaraciones del señor González, posiblemente se pretende desvirtuar
el referéndum, transformándolo en un plebiscito en el que la verdadera posición
gubernamental consistiría en inducir a la abstención. Algo que a todas luces
resulta manifiestamente contrario a las más elementales tradiciones
democráticas. Al propio tiempo, con esa actitud, de hecho el presidente podría
estar proponiendo la confluencia del electorado socialista con las posiciones
preconizadas desde Alianza Popular. ¿Y cómo va a explicar semejante situación a
quienes le votaron en 1982?
4.
Los indicados propósitos pue den representar el intento de degradar a los ojos
de la opinión la propia figura del referéndum. Por mucho que se diga, en
cualquier régimen de libertades el referéndum es un método idóneo para dirimir
cuestiones concretas de especial trascendencia para la vida del país.
5.
Los condicionamientos del referéndum pueden interpretarse como el efecto más
inmediato de la reciente visita del presidente Reagan a España, suponiendo así
una interferencia inaceptable respecto de decisiones que sólo pueden adoptarse
por la soberanía nacional a través del sufragio universal.
6.
También dentro de las recientes manifestaciones del presidente González se ha
expuesto la idea de que el Gobierno español pretende reducir la presencia
militar de Estados Unidos de América en España, y más concretamente en la base
aérea de Torrejón de Ardoz. Sobre esta cuestión, la Mesa por el Referéndum
sobre la OTAN se ha permitido recordar que el tratado vigente entre España y
Estados Unidos fue ratificado en las Cortes con el votó a favor del PSOE, sin
que en ese momento se hiciera niguna reserva sobre la intención de disminuir la
presencia militar norteamericana en nuestro suelo, y sin que se planteara una
cláusula efectiva de renegociación del tratado antes de su caducidad. Todo ello
pone en evidencia que las referencias de don Felipe González a tal
renegociación no pasan de ser estratagemas para desorientar a la opinión
respecto de un tema tan nítido como es el de pertenecer o no a la OTAN, que es
la cuestión básica sobre la que debe pronunciarse el pueblo español.
7.
Del mismo modo, no cabe aceptar las recientes declaraciones del secretario de
organización del PSOE, el señor Benegas, al anunciar que una eventual derrota
del Gobierno en el referéndum significaría la dimisión del Gabinete y la
disolución de las Cortes Generales. Ello equivaldría a traumatizar la vida
política española y significaría la destrucción del compromiso electoral del
PSOE de octubre de 1982.
8.
En los últimos tiempos, también ha habido referencias de los partidos de la
derecha del arco parlamentario sobre el referéndum. En el sentido de la no
conveniencia de su celebración. Y señaladamente, el señor Fraga Iribarne se ha
permitido observar que los grupos políticos favorables a que se celebre el
referéndum sólo cuentan con ocho diputados. Frente a semejante aseveración nos
permitirnos recordar al señor Fraga que la representación parlamentaria
favorable a la celebración del referéndum asciende, cuando menos, a 210
diputados. Lo que equivale al 60% del Congreso, pues aparte de los ocho
diputados correspondientes a partidos que forman parte de la Mesa por el
Referéndum, los 202 diputados del PSOE, que se sepa, no han variado su posición
oficialmente favorable al referéndum.
9.
Está bastante claro que en este momento la cuestión del referéndum se ha
convertido en la piedra de toque de la política española. Porque si no se
celebra, o si no se acata, se estaría aplastando el principio de la soberanía
popular, y sin ésta, los demás problemas serían resueltos también autoritariamente,
ya fuesen salarios, pensiones, paro, reindustrialización etcétera.
10.
En conclusión, las mesas por el referéndum de toda España mantienen sus tres
puntos constitutivos del 26 de julio de 1984:
a)
Convocatoria del referéndum, con la fijación definitiva de la fecha de su
celebración, sin más dilaciones.
b)
Pregunta clara, para lo cual las mesas por el referéndum han propuesto la
siguiente: "Quiere usted que España pertenezca a la OTAN?", que
corresponde cabalmente a la promesa electoral del PSOE de octubre de 1982.
c)
Carácter vinculante del referéndum, para que su resultado, sea cual sea, se
acate por el Gobierno, que habrá de aplicarlo de forma inmediata sin disolución
de las Cortes.
Y
ahora, que el Gobierno empiece su campaña atlantista y por los bloques, en
medio de confusionismos y ambigüedades. Muchos defendemos, en cambio, el libre
ejercicio del Voto en el referéndum sobre un tema nítidamente claro.
Ramón
Tamames es presidente de la Mesa por el Referéndum sobre la OTAN.
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