Ayuntamientos:
larga historia de lucha por la libertades
RAMON
TAMAMES 25 MAR 1979
Primer
candidato del PCE al Ayuntamiento
El
municipio, en su vieja acepción romana, era la ciudad libre que se gobernaba
por sus propias leyes, y cuyos vecinos disfrutaban de las mismas prerrogativas
que Roma. Por eso, en todo el vasto imperio, incluidas las provincias de
Hispania, las tribus sometidas solamente conseguían la plenitud de derechos al
convertirse en municipios, al transformarse sus pobladores en ciudadanos. Esos
municipios, que conocieron tiempos de gran esplendor, siguieron en su momento
la propia suerte de toda la civilización que los generó. Y con la calda del
Imperio Romano se derrumbó también su organización y su economía en un largo
proceso de degradación.
El
ulterior municipio medieval, que significó la reaparición de una verdadera
organización ciudadana autónoma, coincidiría con el nacimiento de la burguesía,
en el también largo preámbulo histórico al Renacimiento. Ese municipio habría
de ser, en nuestra historia, el soporte del Estado moderno: los consejos
castellano-leoneses, con jueces y alcaldes elegidos por el vecindario, en
Cataluña, los consellers y los prohommes, como los del Consejo de Ciento de
Barcelona; en Aragón, los cabildos municipales, con sus justicias, en Navarra,
losjurados.
Pero
el florecimiento de los burgos en España, con sus ferias y comerciantes, con
sus instituciones y libertades, habrían de entrar a su vez en un período de
declive como consecuencia de la descomposición interna de la burguesía de
origen medieval. En ese complejo fenómeno, uno de los elementos clave fue el
principio de la Monarquía absoluta introducida por Carlos I. Después, el
proceso se aceleró por medio de la vinculación de los cargos concejiles a los
caballeros; a través de la intervención directa de los monarcas con los
alcaldes de Corte; mediante la sustitución de los concejos popula res por los
regidores, y del concejo abierto por el concejo cerrado.
La
historia contemporánea, desde el arranque constitucional de 1812, seguiría
siendo una lucha para conseguir ayuntamientos libres, frente a su configuración
alternativa como simples sucursales del poder central. Pero la verdad es que
predominaron los primeros con la oligarquía y el caciquismo de la restauración.
Así, los municipios republicanos de 1931 a 1936 quedaron como un corto
paréntesis de libertad, para entrar después en la etapa de Franco, en la cual
el centralismo llegó a su más elevada cota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario